Cómo llevar tu pañuelo en la cabeza
Un pañuelo,
mil maneras.
Tres maneras de llevar el tuyo - y cómo cuidarlo.
Un pañuelo Roselys no se guarda en un cajón. Se anuda, se drapea, se reinventa. Aquí tienes por dónde empezar.

Al cuello.
El clásico atemporal. Doblado en diagonal, enrollado y anudado bajo la barbilla. La elegancia en tres segundos, tanto con una camisa blanca como con un jersey.

En un bolso.
Atado al asa, transforma cualquier bolso en una pieza única. Ese pequeño detalle que se nota - y que te envidiarán.

En el cabello.
Como diadema, o atado alrededor de un moño. Un toque Riviera instantáneo, para esos días en los que quieres sentirte un poco lejos.
Cómo cuidarlo.
- LavadoA mano, con agua fría, o en un ciclo delicado dentro de una bolsa de lavado. Sin centrifugado.
- SecadoEn plano, a la sombra. Nunca en la secadora ni a pleno sol.
- PlanchadoPlánchalo del revés a baja temperatura si es necesario. Y conservará su brillo, temporada tras temporada.
Encuentra el tuyo.
Cientos de estampados. Uno solo, y todo cambia.
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